domingo, 13 de julio de 2014

Seleccion colombia

Las cinco lecciones del proceso de la Selección Colombia


En el 2012 José Pékerman, y su cuerpo técnico, se hizo cargo de la Selección Colombia. Y de ese tiempo para acá, el grupo ha trabajado con la convicción de, primero, lograr la clasificación al Mundial de Brasil y, luego, de hacer una buena participación. Algo que superaron tras la llegada hasta cuartos de final. Esa figuración en la Copa del Mundial 2014 nos hace reflexionar, analizar y de todo eso hemos sacado cinco claves que ha tenido todo este proceso exitoso del combinado nacional.

Continuidad, modelo de juego, cotización de la plantilla, conquista y gloria y la renovación son los puntos en los que se basó el seleccionado colombiano durante este tiempo y que han quedado de enseñanza. Sería importante fortalecerlos para que el proceso no se rompa.
Continuidad del comando técnico. Será la primera jugada clave en esta continuación del proyecto Selección Colombia. Llegaron en un momento decisivo, hubo una progresiva adaptación de parte y parte, ideas y actuaciones acertadas a través del convencimiento, algo muy importante: resignación de egos por parte de los jugadores, que le han dado a este grupo una inquebrantable cohesión de equipo.
El modelo de juego. El estilo, el juego de combinaciones precisas, de tenencia de pelota para dar una gestión inteligente a los aconteceres del partido, ese ataque demoledor por bandas imponiendo superioridades para llegar al fondo o entrar en diagonal de cara al gol, y traer de vuelta un juego más constante a través de los 90 minutos, que propuso en el último año de eliminatorias, será uno de los objetivos básicos que emprendan el comando técnico, el grupo de jugadores que se elijan. Ese trabajo ya lo hicieron, lo tienen, simplemente hacerlo de nuevo.
Los entrenadores y jugadores. Colombianos a partir de este momento aumentará su registro de cotización en el mercado internacional. Aunque los jugadores de la selección ninguno jugaba en nuestro país, son nacidos aquí, acá aprendieron bases para llegar a triunfar en el extranjero con mejores posibilidades. A más reconocimiento más obligaciones, más responsabilidades, mejores actuaciones.
Es más importante la conquista de la gloria que la gloria de la conquista. Dijo alguien hace muchos años, porque allí en la conquista está el verdadero aprendizaje, lo que te hace más grande, es ese camino que te va convirtiendo en el ser de excelencia que se necesita para obtener después la gloria. Colombia ha hecho algo importante para su historia pero más valioso ha sido la experiencia que vivió ante grandes rivales partido tras partido, soportando presiones e ilusiones de un país que quería el triunfo total. Hoy Colombia ganó lo más importante, lo que vivió lo llevará más adelante a superar este episodio grandioso. Y llegar a la gloria, los éxitos, los logros, los elogios, la euforia.
Algunos jugadores. Por su edad, su desgaste que eso con lleva, que han sido indispensables en este proceso ya no estarán de nuevo en la cancha, y en ese aspecto Colombia deberá comenzar a trabajar en la elección, consolidación de esos líderes que refuerzan ideas del entrenador en el vestuario, generan interacciones sinceras, respetuosas, comprometidas, lealtades que no se transan por nada del mundo y sostienen la estructura grupal, y le dan seguridad al equipo, y que además son su mano derecha.

La Copa Mundo valorizó la bolsa colombiana

 La euforia que se vive en el país y los elogios que se escuchan en el extranjero tienen al fútbol colombiano de moda y eso no ha sido indiferente para los grandes clubes europeos, que se abalanzan por los colombianos que estuvieron en el Mundial.
Sin duda el que más se valorizó fue James Rodríguez, por el momento goleador de Brasil 2014, con seis tantos, por quien su equipo, Mónaco, le pidió al Real Madrid 75 millones de euros.


 Goleador del Mundial Brasil 2014, James Rodríguez

El jugador cucuteño del Mónaco finalizó en lo más alto de la tabla de goleadores con seis goles, dos asistencias, cinco partidos disputados y 399 minutos en cancha. De esta manera James superó al alemán Thomas Müller quien acumuló 5 goles, tres asistencias, y siete partidos disputados. En tercer y cuarto puesto finalizaron Neymar y el argentino Lionel Messi, ambos con cuatro goles y una asistencia, pero con favorabilidad para el brasileño por haber estado menos minutos en la cancha de juego.
No solo fueron sus seis goles que lo dejaron como máximo goleador del Mundial, sino su calidad técnica, sacrificio y claridad para asistir a sus compañeros que volvieron a James en la máxima revelación en la tierra de la samba.
De esta manera la merecida Bota de Oro es para James Rodríguez quien tuvo un destacado papel en la histórica actuación del seleccionado colombiano que avanzó hasta la ronda de cuartos de final cuando cayó derrotado 2 - 1 a manos de la selección local, Brasil.


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